sábado, 14 de julio de 2012

EVELYN WAUGH; LOS SERES QUERIDOS




Incluido en el blog El asno de Apuleyo http://elasnodeapuleyo.blogspot.com.es

EVELYN WAUGH; “LOS SERES QUERIDOS”.
 Si juntamos a un grupo de ingleses vinculados a la clase media acomodada tendremos un club en este caso de criquet, lugar de encuentro, islote donde mantener vivas sus rancias costumbres, apoyarse mutuamente en la hipocresía y entre copas de brandy despotricar con altivez de la zafia rusticidad de la sociedad que les acoge; esto es así ya sea en Bombay o en Los Ángeles adonde llegaron los protagonistas de nuestro cuento para hacer fortuna, atraídos por los dólares de Hollywood (meca de ordinariez y de riqueza). Laureados poetastros y escritores de mediopelo con el Sir delante del nombre se ganan las habichuelas elaborando guiones cinematográficos para estrellas femeninas sex-symbol prefabricadas (que según las necesidades de la taquilla cambian de raza o de religión como de rubia a morena) o intentando abrirse camino en el duro arte de la figuración. Pero la vida es cruel, desagradecida, no respeta grados ni categorías y de la comodidad del despacho se puede pasar a ser un mandao en una funeraria de animales o tomar las de Villadiego celestial colgándose de una lámpara, expiando la vergüenza del caballero caído en desgracia. Trágico suceso que pone en acción al círculo inglés, hay que celebrar un entierro con toda la pompa y circunstancia que el ilustre decano del club merece. Para organizar el evento se elige una distinguida funeraria ubicada en la copia arquitectónica de una antigua mansión inglesa de la época eduardina: usted diga lo que desea gastar y ellos se encargan de todo, incluso el lugar que debe ocupar en el cementerio “El claro de los susurros”. (Hay quien se queja, no sin razón, que se gastan más dinero en enterrar a parientes que han odiado toda la vida que a sus animales de compañía a los que han profesado verdadero cariño). Y en éstas estamos cuando surge el amor interesado entre una ingenua maquilladora de cadáveres (profesional como la copa de un pino, capaz de dejar al más deteriorado de los fiambres tan lustroso como un joven playboy) y el miembro del club inglés encargado de los trámites del obituario y de componer la oración fúnebre, un dandi trepa (que estudia para clérigo por correspondencia) dispuesto a conseguir sus pecuniarios propósitos a fuerza de engaños, plagios y mentiras. Como en todo buen vodevil las historias se entrelazan hasta llegar a un final …

Tragicomedia de humor negro (parece infantil en la época del gore), sátira social sutil e irónica en la línea de la mejor tradición de la literatura humorística inglesa. Se lee con el mismo bienestar cotidiano que se toma una tacita de té con pastitas.

Incluímos por su especial interés una crítica a la novela elaborada por Antonio F. Lebrón Fuentes. Profesor de Secundaria del IES “Vera Cruz” de Begíjar. Jaén.


LOS SERES QUERIDOS: SÁTIRA SOBRE EL MODO DE MORIR AMERICANO
THE LOVED ONE: A SATIRE ON THE AMERICAN WAY OF DEATH

Antonio F. Lebrón Fuentes
“Evelyn Waugh nació en Hampstead (Inglaterra) en 1903, segundo hijo de Arthur augh,
editor y crítico literario, y hermano de Alec Waugh, el popular novelista.”  “Evelyn Waugh was born in Hampstead (England) in 1903, second son of Arthur Waugh,
publisher and literary critic, and brother of Alec Waugh, the popular novelist.” (Waugh, 1951: 3) “No contemplo la escritura como una investigación de estilo, sino como un ejercicio en el uso de la legua, y estoy obsesionado con ello. No tengo interés psicológico técnico. Lo que me interesa es el drama, el diálogo y los acontecimientos.”   
“I regard writing not as investigation of character but as an exercise in the use of language, and with this I am obsessed. I have no technical psychological interest. It is drama, speech and events that interest me”. (Waugh, 1951: 3) Resumen
Abstract
Este trabajo es en realidad una crítica literaria de The Love d One, una de las novelas más populares del escritor inglés Evelyn Waugh. Discutiremos la intención del escritor subyacente en dicha novela, llena de ironía, humor negro y crítica social. Estudiaremos tanto el argumento como el vocabulario y, en general, aquellas características lingüísticas de la novela que puedan contribuir a trasmitir su mensaje.This work is actually a literary appreciation of The Loved One, one of the most popular novels by the English writer Evelyn Waugh. We will discuss the writer’s intention underlying this novel, full of irony, black humour and social criticism. We will study both the plot and the vocabulary and, in general, those linguistic features of the novel which may contribute to conveying its moral or message
1. Introducción
   
Los seres queridos es un libro lleno de ironía, humor negro y crítica social. Las situaciones son extrañas e incluso divertidas. El autor tiene el corazón helado y es sarcástico y no se toma en serio un problema tan importante como la muerte. Evelyn Waugh juega en su historia con dos tipos de muerte: por un lado, nos muestra ‘el Más Dichoso de los Cotos de Caza’, una compañía mortuoria a cargo de enterrar a los animales; por otro lado, el ‘Claro de los Susurros’, a cargo de enterrar a las personas. Ridiculiza y satiriza el modo de morir americano, riéndose de él de un modo poco amable, y criticándolo por medio del uso de la sátira en la novela, una sátira que nos muestra lo estúpidos y perversos que son el omportamiento de los americanos y sus ideas con respecto a la muerte.

2. Ironía, humor negro y crítica social
   
Los seres queridos son criaturas, animales y hombres que eran nuestros compañeros en el pasado, cuando estaban vivos y con los que pasábamos nuestro tiempo; pero ahora, cuando están muertos, no queda más remedio que buscarse otro. Éste es el caso de la madre de Joyboy, cuyo loro Sambo había fallecido. Por ello, se compra un nuevo pájaro e intenta enseñarle a hablar (Waugh, 1990: 140). De este modo, estará acompañada de nuevo.
La primera nota de humor negro se encuentra al principio de la novela. Allí se
nos dice que los rusos mantienen viva la cabeza de un perro separada de su cuerpo a
base de bombearle sangre de una botella (Waugh, 1990: 20). ¡Pobre diablo! Tal vez el
perro esté sirviendo a una gran causa y pueda ayudarnos a obtener buenos
resultados.
.
Pero no se preocupen, porque si nuestro perro muere, será enterrado con todos los honores, porque a gran señor gran honor. Éste es el objetivo del Más Dichoso de los Cotos de Caza. Sus clientes son tratados con delicadeza e incluso "a cada aniversario se les enviará un recordatorio, por correo y sin gastos adicionales".(Waugh: 1990: 27). El contenido de este recordatorio y el de los recordatorios enviados por correo en memoria de las personas fallecidas es muy similar. Hay un ejemplo particularmente bueno en el recordatorio que reza "Hoy su Arturito (un perro) piensa en usted desde el cielo y mueve la cola"  (Waugh: 1990: 27). Comparemos dicho contenido con el del recordatorio que el Más Dichoso de los Cotos de Caza enviaría a Mr. Joyboy mientras existiese la compañía mortuoria a cada aniversario de la muerte de Aimée:  "Su pequeña Aimée mueve esta noche la cola en el cielo, y piensa en usted" (Waugh, 1990: 171). Creemos que esta comparación aclara en gran medida el humor negro del autor y despeja cualquier duda sobre su uso de la  ironía.

Cuando Dennis Barlow fue a concertar el funeral de Sir Francis, la anfitriona de la funeraria le preguntó si el funeral era para sí mismo o no, y le aseguró que a muchos de sus amigos les gustaba hacer disposiciones antes del día (Waugh, 1990: 48). Ésta es desde luego otra nota de humor negro, pero nos atrevemos a decir que hoy en día hay algunas personas a las que les gusta hacer este tipo de disposiciones y creemos que probablemente dicha costumbre era común en la época de Evelyn Waugh. 

El humor negro se eleva a su punto más alto con esta afirmación: "Los seres queridos que se dan muerte a sí mismos acostumbran hacerlo con la dentadura puesta". Nos preguntamos por qué. Tal vez un problema estético o una mera ironía de la vida.
Humor negro, corazón helado, salvajismo sarcástico… Estas palabras vienen como anillo al dedo para describir los sentimientos de Dennis hacia su difunto amigo Francis Hinsley. Los “ritmos de las antologías” que "pasaron levemente por su mente"    (Waugh, 1990: 92) cuando estaba tratando de componer un poema para Francis Hinsley pueden tomarse como un ejemplo de ello:
"Dicen, Francis Hinsley, dicen que en tu casa  te ahorcaste 
Que la lengua se te puso negra y los ojos te saltaron;
¡Ay! y yo te recuerdo riendo
Burlándote de Los Ángeles
Y ahora en formaldehido te han metido y los ojos te han pintado
Cual marica incorruptible, monigote que ni a fiambre sabe”.
          (Waugh, 1990: 92)

¿Acaso no son las emociones y actitudes de Dennis hacia Sir Francis sarcásticas? Está claro que Dennis está mostrando un gran desdén por su amigo. Sir Francis no tiene ningún valor para Dennis en este pasaje y por tanto, no es importante. Por eso, "pasaron levemente por su mente" estos macabros versos; versos horribles que suponen muerte, punto central de la novela.

Los personajes que desfilan por el Claro de los Susurros están al servicio de la  muerte, y su trabajo es preparar los cadáveres para ella: Los empresarios de pompas fúnebres, que conciertan funerales y cuidan los cuerpos de las personas que han fallecido; los embalsamadores, que juegan con los cadáveres como si fueran juguetes; los cosmetólogos, que hacen su trabajo a fin de hacer los cadáveres más atractivos, como una niña que juega con su muñeca de trapo y la maquilla aplicándole polvos y lápiz de labios en la cara. Todos son individuos a los que les gusta bromear para hacernos reír y, por eso, dicen cosas divertidas sobre los cadáveres. Afirmaciones como "el cerebro se vació sin dificultad" (Waugh, 1990: 75) o " le ha dado una sonrisa radiante, de niño" (Waugh, 1990: 75), dirigidas al señor Joyboy cuando está embalsamando sus cadáveres para conservarlos e impedir su descomposición son buenos ejemplos de ello. Pero, después de todo, no ignoran que" la muerte es de todos" (Waugh,1990: 59) y "todo vivo ha de morir" (Waugh,1990:  59-60). Por tanto, ellos también han de morir. Esto es mórbido y también expresa cosas muy desagradables. De hecho,  "Hay muchas personas que pierden energía vital prematuramente y que menoscaban su capacidad económica a causa, meramente, del miedo que tienen a la muerte" (Waugh, 1990: 59). Por ello, el personal del Claro de los Susurros no piensa en la muerte y le hace chistes.

La crítica de Waugh, desaprobando ciertos aspectos de la vida americana, atrae la atención de cualquiera debido a su crudeza. Podemos encontrar un buen ejemplo de ello al principio del libro. Allí Sir Francis es despedido del departamento de guionistas y va a ver a Otto Baumbein con objeto de que le den una explicación. Cuando Sir Francis está esperando a Otto, observa cómo dos mecanógrafas estaban pasándoselo en grande "hablando largo y tendido con sus respectivos amantes por teléfono" (Waugh, 1990: 35), en lugar de atender a su trabajo. Esta es la crítica que Waugh hace de una sociedad perezosa, que ni quiere trabajar ni realizar ningún esfuerzo para hacer algo útil. Pero su crítica alcanza tintes satíricos en el momento en que Dennis tiene que enterrar a un canario, y un batallón de cornetas de la Marina toca Taps  - toque de difuntos en el ejército- (Waugh, 1990: 30). Waugh muestra aquí lo estúpida que es la costumbre del ejército respecto a la muerte.

Los muertos son meros artículos. La fábrica -que los produce en grandes cantidades-  les deja su tarjeta por si se requiere otro servicio. En otras palabras, el  Claro de los Susurros es una fábrica que deja su tarjeta en los cadáveres porque, después de todo, son sus artículos. Presentamos aquí un ejemplo revelador: "(el señor Joyboy)  apartó los labios  (de un cadáver)  y metió la tarjeta entre los dientes y las encías" (Waugh, 1990: 105).

La muerte de Aimée es espantosa. ¡Qué muerte más  estúpida! Aimée muere víctima de la incomprensión social. Se había enamorado de Dennis y le había pedido consejo a Guru Brahmin,  “dos hombres de rostro sombrío además de una vivaz y joven secretaria” (Waugh, 1990: 124). Pero Dennis era un mentiroso y un estafador. Por ello, Aimée decide casarse con el señor Joyboy, pide consejo a Guru Brahmin, y el consejo que recibe es desalentador: "Tome el ascensor y suba hasta el último piso. Busque una ventana que le caiga simpática y salte. Es lo mejor" (Waugh, 1990: 155). Esto hace que se sienta desilusionada y desesperanzada. Como consecuencia de ello, muere: "Tomó el ascensor hasta la última planta donde el silencio era absoluto y no había nadie, salvo los cadáveres tapados con sábanas. Sabía lo que buscaba y donde iba a encontrarlo: una botella azul de boca ancha y una jeringa. (…) Fue mera casualidad que escogiera el taller del señor Joyboy para inyectarse." (Waugh, 1990: 158). ¡Pobre Aimée! Si Dennis y señor Joyboy no te hubieran olvidado, no habrías muerto de este modo, por causa de la deidad a la que servías, incomprendida por esa sociedad que sólo busca sus propios intereses.

Ahora que Aimée está muerta, envenenada, el señor.Joyboy está desesperado, y por lo tanto, toma una decisión desesperada; permite a Dennis que trate a Aimée como a una mascota. Por ello, dice Dennis dice "Es un cliente que acaba de perder a su animalito favorito."  (Waugh, 1990: 161) cuando decide preparar el funeral de Aimée. El señor Joyboy encuentra que un modo satisfactorio de librarse del cadáver de Aimée de este modo. Es un caso que le concierne a fin de mantener la reputación que ha ganado, la opinión que la gente tiene de él. Debido a su reputación, es capaz de hacer cualquier cosa, incluso algo tan espeluznante como incinerar a su novia como si fuese un perro en el Más Dichoso de los Cotos de Caza. Por otra parte, la indiferencia de Dennis se muestra en la frialdad de su tono, cuando le habla al señor Joyboy sobre la muerte de Aimée: "Dadas las circunstancias, las muestra emotivas son naturales, hasta cierto punto, sin exagerar." (Waugh, 1990: 161). Parece como si quisiera olvidarlo todo y no pensar en ello. En su opinión, Aimée sólo es otra mascota muerta más, sobre la que no vale la pena molestarme. Por tanto, "Cogió la novela que la señorita Poski había dejado sobre su mesa y se marchó a esperar que su ser querido acabara de arder." (Waugh, 1990: 171).

También se critican seriamente las tradiciones populares típicas de una nación en particular, los sentimientos comunes de las personas. Por ello, cuando Aimée pregunta a Dennis qué es la  "víspera de Año Nuevo en Escocia", expresa su respuesta por medio de una expresión desalentadora: "Imagínate a la gente vomitando por las calles de Glasgow." (Waugh, 1990: 134), la cual muestra su desagrado por el escocés; tal vez porque el inglés es más bastante diferente del escocés en muchos aspectos, y a Waugh- nacido en Hampstead (Inglaterra) – quizá no le guste el escocés.  

3. Aspectos formales de la novela
   
No queremos terminar nuestra crítica literaria sin referirnos al vocabulario y a las características lingüísticas de Los seres queridos. El autor usa una gran variedad de palabras para referirse a la muerte. Los ejemplos de ello se pueden encontrar por toda la novela. Sin embargo, debemos señalar unos cuantos términos dignos de mención, por su relevancia en la historia. Estos son:  enterrador (Waugh, 1990: 44),anfitriona de la funeraria  (Waugh, 1990: 48), seres queridos  (Waugh, 1990: 72), estrangulado  Waugh, 1990: 72), funeral  (Waugh, 1990: 79), ataúd  (Waugh, 1990: 144), cadáver (Waugh, 1990: 167), crematorio (Waugh, 1990: 169), etc; términos que no esperaría encontrar en el libro sólo con leer el título de la novela. Además, están relacionados con el mensaje que el autor quiere transmitir; una sátira persistente del comportamiento de los americanos cuando sus seres amados mueren

Los nombres que el autor da a las compañías funerarias y a sus diferentes habitaciones son especialmente significativos. Así, el Más Dichoso de los Cotos de Caza es un lugar donde la muerte, cuyo pasatiempo es privar de la vida a cualquier criatura viva, probablemente va a encontrar a sus víctimas. Pero, después de todo, este lugar es siempre desagradable. Por ello, el autor emplea un eufemismo  - el Más Dichoso de los Cotos de Caza -. Otro ejemplo claro de eufemismo es el nombre Claro de los Susurros, un espacio herbáceo sin árboles, en el que el ser amado nos cuenta sus ilusiones y sus sueños con total quietud, empleando sólo su aliento de modo que no podamos oír lo que está diciendo. Estos eufemismos, esas expresiones corteses, que Waugh emplea cuando está hablando sobre algo que encontramos desagradable y vergonzoso, se repiten frecuentemente cuando hace referencia a las habitaciones del Claro de los Susurros: El Reposo del Peregrino (Waugh,1990: 50), La Isla del Lago (Waugh,1990: 50), El Nido de los Amantes (Waugh,1990: 50), El Rincón de los Poetas (Waugh,1990: 50), El País de las Sombras  (Waugh,1990: 51), La Habitación del Sueño (Waugh,1990: 55) La Habitación de la Orquídea (Waugh,1990: 57),  son sólo unos cuantos ejemplos de ello. Además, estos nombres se escriben en letras mayúsculas para enfatizar que tienen una significación particular; porque no sólo se refieren al nombre de una simple habitación, sino que son auténticos eufemismos. 

Los seres queridos  - el título del libro -  es el punto central de la novela. Aquí no existe la distinción entre ser un animal y ser un hombre; todos son igual ante la muerte; el autor nos lo muestra de este modo, usando esta expresión con no poca ironía.

4. Conclusión
    Para concluir, vamos a comentar una palabra interesante,  Joyboy, el nombre del protagonista. Joyboy significa ‘niño feliz’. Pero pensamos que el señor Joyboy no debe tener sentimientos placenteros en el Claro de los Susurros porque es un lugar que tiene una atmósfera en la que las personas se sienten infelices. Como consecuencia, no puede ser feliz. ¡Qué contradicción tan grande entre su nombre y su lugar de trabajo!

Los seres queridos, nuestros seres queridos, brillante parodia de la muerte,  realidad espeluznante en opinión de mucha gente; en resumen, eso es todo lo que hay encerrado en la novela.
  
5. Referencias
- Waugh, E. (1951). The loved One. Harmondsworth: Penguin Books.
- Waugh, E. (1990).  Los seres queridos. Traducción de Argos Vergara S. A.       
Barcelona: Anagrama, Compactos anagrama.
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Antonio F. Lebrón Fuentes. Profesor de Secundaria del IES “Vera Cruz” de Begíjar. Jaén.
Antonio F. Lebrón Fuentes. Teacher at the IES “Vera Cruz” of Begíjar. Jaén.

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